"Lo más duro es no estar con mi familia, no poder jugar al fútbol", Darwin Pinzón

Un año y 7 meses lleva el exseleccionado privado de libertad tras ser condenado por la justicia.

En septiembre de 2017, la vida de Darwin Pinzón cambió por completo. El entonces jugador del Sporting San Miguelito fue detenido por presuntamente estar vinculado en un robo ocurrido en Brisas del Golf, en el distrito de San Miguelito. Producto de este caso, Pinzón fue condenado a 98 meses de prisión, un total de 8 años. 

Actualmente, el exjugador de la selección de Panamá cumple su condenada en el  Centro Penitenciario La Nueva Joya. Hasta allí llegaron las cámaras del programa "La Piel del Fanático", de MedcomGo, para conversar con quien fue considerado una de las promesas del fútbol panameño. 

Sus orígenes

Pinzón, un chico que nació y creció en Las Colinas de Cerro Batea, específicamente en el sector conocido como "La Fula", en San Miguelito. Miembro de una familia de padres trabajadores y 9 hermanos, quienes precisamente fueron los que se encargaron de hacer crecer el amor por el deporte que le daría los mejores momentos de su vida, el fútbol.

Inició en la Academia Unión Nacional, pasó por el equipo Ciclón, en el que militó en la categoría sub23 teniendo apenas 14 años. Fue en ese momento, cuando recibe el 1er llamado para vestir la camiseta nacional con la selección sub15, que logró clasificar al Mundial sub17 de México 2011.



En la Liga Panameña de Fútbol, destacó en el equipo de su distrito, el Sporting de San Miguelito con el que se coronó campeón del Torneo Clausura 2013 al derrotar al San Francisco 4-0. Darwin con dos goles aportó para darle al Sporting, la única estrella que posee la escuadra rojinegra.

En cuanto a la selección mayor, debutó de la mano de los hermanos Dely Valdés en el Estadio Rommel Fernández Gutiérrez ante Guyana con gol incluido. Cuando Hernán Darío Gómez tomó la dirección de la selección nacional, Pinzón era una ficha que no faltaba en el planteamiento del "profe", pero la presión era mucha, confesó.

"En un momento no tuve la suficiente madurez como para soportar esa adrenalina, que se puede vivir dentro de un camerino".

Y de repente todo cambió

"Creí que no volvería a jugar", dijo Darwin al referirse a su lesión de ligamento cruzado en la rodilla derecha, lo que provocó su regreso a Panamá tras militar alrededor de 6 meses en el Carabobo FC, de Venezuela.

Luego llegaron las mala decisiones, como las califica el propio Pinzón, quien fue detenido al participar en un robo. En este sentido, manifestó que "no se puede tapar el sol con un dedo" y admite que en su debido momento falló al haber tomado decisiones a la ligera ya que no tenía la necesidad. Darwin trata de afrontar sus días sacando lo mejor posible y aprovechano el tiempo.

Lo más duro es no estar con mi familia, no poder jugar al fútbol.

Pinzón busca acercarse a personas adultas, con experiencia tratando de aprender de ellos; dedica su tiempo a leer, participar de los talleres para adquirir nuevos conocimientos y aportar sus destrezas en las distintas ligas recreativas; siendo proactivo para que el tiempo no sea difícil. "El deporte hace que se te olvide el lugar donde estás", puntualizó.

Recuerda que la entrevista completa la puedes ver en MedcomGo

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