Sarah Silverman espera que Louis C.K. pueda retomar su carrera

En noviembre pasado, después de que la publicación de una serie de artículos en el New York Times acerca de las agresiones sexuales cometidas por el productor Harvey Weinstein propiciaran su caída en desgracia, otra serie de figuras predominantes de la industria vieron cómo la protección que hasta entonces les había dado su estatus se acababa y sus carreras se veían truncadas cuando sus víctimas comenzaron a compartir sus historias.

En la larga lista de nombres que incluía a estrellas de la talla de Kevin Spacey se encontraba el del humorista Louis C.K., para sorpresa de amigos y compañeros. Cuatro mujeres aseguraron que el humorista se había masturbado frente a ellas, mientras que una quinta aseguró que lo había hecho mientras hablaban por teléfono. En respuesta, él emitió un comunicado en que reconocía todas las acusaciones pero aseguraba que en aquel momento no pensó que estuviera haciendo nada incorrecto ya que en cada ocasión les pidió permiso para hacerlo, aunque en retrospectiva admitía que él se encontraba en una posición de poder que suponía una coacción directa.

La actriz Sarah Silverman, con quien coincidió en los inicios de sus respectivas carreras en la escena 'stand-up' de Nueva York, aún no ha sido capaz de asimilar lo sucedido, pero no por ello ha dado la espalda a Louis ni ha perdido la fe en que algún día pueda regresar a la profesión que le hizo famoso."Creo que hay personas a las que pillaron y a otras que no, pero lo importante es que todas han sido cambiadas para siempre. Y si ese es el caso, no veo ningún motivo por el que no puedan continuar siendo artistas.

Ahora bien, si seguirán siendo artistas populares o no dependerá de la audiencia. Yo tengo compasión. Hay quien ha lo negado todo y sigue dedicándose a la política o la dirección. Y hay quien ha dado un paso al frente y han dicho: 'Soy culpable de todas esas cosas y lo que he hecho está mal y quiero cambiar'. Y aun así esos son los que acaban siendo desterrados", reflexiona Sarah en una entrevista a la revista GQ acerca del dilema moral en que se encuentra ahora mismo Hollywood: si cerrar o no sus puertas a grandes profesionales, sin importar que se hayan rehabilitado o no, como castigo por su comportamiento en el plano personal.

Entre las mujeres que hablaron en contra del cómico se encontraba la propia hermana de Sarah, lo que no ha hecho más que complicar los sentimientos encontrados que ya experimentaba."Es como mi hermano, así que resulta duro. Puede que yo no tenga una perspectiva clara, pero intento ganarla. Parece que la gente tiene una idea muy clara de lo que está bien y mal, hasta que se trata de algo que les afecta", admite. "La vida es complicada, el amor también".

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