Israel se prepara para Eurovisión pese a los llamados al boicot

El extravagante concurso anual de Eurovisión empieza este martes en Tel Aviv, una cita musical que Israel espera poder aprovechar para dar lustre a su imagen pese a los llamados al boicot.

Tel Aviv fue elegida ciudad sede de la edición 2019 tras la victoria de la cantante israelí Netta Barzilai en 2018 en Portugal, con su tema "Toy" (Juguete), inspirado en la campaña #MeToo contra el acoso sexual.

Presentado por los organizadores como el "mayor espectáculo de entretenimiento televisivo del mundo", el Festival de Eurovisión vio la luz en 1956 y dio a conocer, entre otros, al legendario grupo sueco ABBA.

El certamen europeo fue creciendo a lo largo de los años, incluyendo a más países, como Australia e Israel, miembros de la Unión Europea de Radio-Televisión (UER), que organiza el Festival.

Para algunos, este concurso es el grado máximo del mal gusto. Pero casi 200 millones de telespectadores lo siguen cada año, atraídos por su mezcla de glamur, lentejuelas y extravagantes vestidos.

Entre su público, el colectivo LGTB es de los más fieles.

En ediciones anteriores, el concurso se vio salpicado por las tensiones geopolíticas. Un año antes que en Portugal, el Festival tuvo lugar en Kiev, en plena crisis entre Rusia y Ucrania.

Este año, el conflicto palestinoisraelí provocó encendidas divisiones.

Unas cincuenta personalidades británicas, incluido el cantante Peter Gabriel y el cineasta Ken Loach, instaron a boicotear la edición de este año para protestar contra la "violación sistemática de los derechos de los palestinos por parte de Israel".

También se lanzaron llamados para que la reina del pop Madonna anule su actuación prevista para la final del Festival de Eurovisión, el 28 de mayo, según el productor Live Nation Israel.

Admiradora de la tradición mística judía de la Cábala, Madonna ha actuado varias veces en Israel.

El movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), de origen palestino, también hizo llamados al boicot en el marco de su campaña internacional contra la ocupación israelí de territorios palestinos.

"Nosotros, cantantes, autores y compositores, bailarines, músicos y otros artistas palestinos, invitamos a todos los finalistas de Eurovisión 2019 a retirarse del concurso", indicó el movimiento en su portal.

Los organizadores rechazaron los llamados a boicotear un acontecimiento en el que participan 41 países.

El cantante holandés Duncan Laurence es el gran favorito con su canción "Arcade", según los corredores de apuestas de internet del sitio web independiente Eurovision World.

Pese a las voces en contra, Tel Aviv prepara el evento destacando su imagen de "ciudad gay-friendly".

"Eurovisión es una oportunidad para tener una visibilidad mundial increíble", declaró recientemente el alcalde de esta ciudad costera, Run Huldai, en una rueda de prensa.

"Tel Aviv recibirá miles de turistas, unos 1.500 periodistas y será visto por decenas de millones de telespectadores", agregó.

Y mientras que la actuación de Netta Barzilai logró dejar huella, el candidato israelí de este año, Kobi Marimi, quedaría en 25º puesto, según las estimaciones, con su canción "Home", en inglés y con algunos pasajes de ópera.

Entre los países que se perfilan como favoritos se encuentran Francia, Suecia, Rusia y Azerbaiyán. La australiana Kate Miller-Heidke también sobresalió, con su canción "Zero Gravity", inspirada en la depresión postparto.

"La organización de Eurovisión es importante para Israel en el plano de la cultura popular y en la escena internacional", subrayó el diario israelí Haaretz.

A los llamados al boicot se añade el miedo a la violencia entre el Estado hebreo y los grupos armados Hamás y Yihad Islámica del enclave palestino de Gaza, sometido al bloqueo israelí.

Tras un primer fin de semana de mayo marcado por tiros mortales de cohetes palestinos contra Israel, que llevó a cabo bombardeos en represalia, los palestinos anunciaron un alto el fuego el 6 de mayo.

Pero la situación sigue siendo frágil tras esta nueva ola de violencia, que mató a 25 palestinos -combatientes y civiles- y a cuatro civiles israelíes.

"El concurso de Eurovisión quizá impidió una escalada", consideró Tareq Baconi, analista del grupo de reflexión International Crisis Group.

El sábado, los ganadores de las semifinales se enfrentarán en la gran final, junto con Israel -ganador del año pasado- y los "Big Five" (Reino Unido, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y España), que pasan directamente a la final.

La victoria de Netta Barzilai fue la cuarta de Israel, que organizó Eurovisión en Jerusalén en 1979 y en 1999.

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