El Aquarius socorrió a 15,078 personas en el Mediterráneo central en 2017

El Aquarius, el barco humanitario fletado por SOS Méditerranée y operado también por Médicos Sin Fronteras, socorrió a 15.078 personas en 2017 en el Mediterráneo central, un 34 % más que en el año anterior, anunció hoy la ONG.

Esos rescates se producen en un año en el que, según las últimas cifras de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), murieron en ese mar 3.139 personas, y de ellas 2.853 en el Mediterráneo central.

SOS Méditerranée precisó en su informe anual que entre los rescatados hubo 3.452 menores, un 83 % no acompañados, y 2.085 mujeres.

En total, el Aquarius, que efectuó su primera misión en febrero de 2016, efectuó 102 operaciones de salvamento y otras 27 de transbordo, en las que recibe a inmigrantes salvados por otros barcos.

La cofundadora de la ONG Sophie Beau indicó que 2017 fue un año "muy difícil", en el que su trabajo se ha complicado "muchísimo" con la "campaña de criminalización de las ONG", principalmente por parte de Italia, y la legitimación de los guardacostas libios para los rescates.

Su organización subrayó que el Mediterráneo central, que separa Italia de Libia, es la ruta migratoria más mortal del mundo, tanto por su distancia como su peligrosidad.

La mayor parte de los inmigrantes rescatados proceden del África subsahariana y del Cuerno de África (Eritrea, Somalia, Sudán y Etiopía), y de manera puntual de Marruecos, Bangladesh, Pakistán, Siria, Libia, Afganistán o Palestina.

SOS Méditerranée detalló que las embarcaciones más utilizadas son las neumáticas, de una decena de metros, con reservas insuficientes de carburante y un riesgo constante de romperse o hundirse por el peso de sus entre 100 y 200 pasajeros.

Antiguos barcos de pesca o barcas de madera son otras alternativas, todas ellas "inadecuadas para la navegación en alta mar", cada vez más degradadas y con una supervivencia de apenas horas.

La ONG apuntó que una de sus operaciones más significativas del año tuvo lugar entre el 18 y 19 de marzo, cuando rescató a 946 personas.

La segunda se produjo el 23 de mayo, cuando disparos al aire procedentes de supuestos guardacostas libios interrumpieron el salvamento de 1.004 personas junto a otras organizaciones humanitarias.

El pánico hizo que un grupo de 67 inmigrantes se lanzara al agua en dirección al Aquarius, pero los chalecos salvavidas distribuidos poco antes por la ONG evitó que se ahogaran.

Cada día en el mar le cuesta a la ONG unos 11.000 euros y en 2017 su presupuesto ascendió a 3,6 millones de euros, un 63 % más que en 2016, procedente en un 93 % de donaciones privadas.

El Aquarius, que el pasado 17 de junio desembarcó en Valencia a 630 personas después de que las autoridades de Italia y Malta rechazaran abrirle sus puertos, ha denunciado reiteradamente en lo que va de año que los "bloqueos y obstáculos" por parte de los países europeos están teniendo "consecuencias mortales". 

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