Candidatos prometen empleo y relegan la corrupción en primer debate sin Lula

Los principales candidatos a la Presidencia de Brasil prometieron hoy crear empleo, pero pasaron de puntillas sobre la corrupción, en el primer debate televisado para las elecciones de octubre marcado por la ausencia del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde abril.

Ocho de los 13 candidatos confirmados para los comicios, los más inciertos desde la redemocratización del país, en 1985, participaron en un debate de pocos enfrentamientos directos y escasas propuestas para la mayor economía de Sudamérica.

Una de las principales preocupaciones durante las más de tres horas de discusiones fue la recuperación económica tras la crisis vivida entre 2015 y 2016, los altos índices de desempleo, el crecimiento de la deuda y la falta de competitividad.

Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y erigido como el candidato del "establishment", destacó la necesidad de crear empleo y renta y para ello consideró que Brasil "necesita crecer" con objeto de recuperar su "competitividad".

En la misma línea se manifestaron la ambientalista Marina Silva y el exministro de Hacienda Henrique Meirelles, candidato del Movimiento Democrático Brasileño, (MDB) y principal ideólogo de la política económica del actual Gobierno del presidente Michel Temer.

Precisamente las políticas de corte liberal que ha implementado en los dos últimos años el jefe de Estado, cuyo mandato expira el próximo 1 de enero de 2019, fueron objeto de críticas por parte de algunos candidatos.

Uno de ellos fue Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), quien aseguró que la "salvaje" reforma laboral impulsada por Temer introdujo "inseguridad" y fue "un error grave" que prometió "corregir" a fin de reducir los 13 millones de desempleados que hay en el país.

"Aquí hay 50 tonos de Temer. Mucha gente que está aquí pidiendo cambios necesita revisar lo que estaba haciendo el verano pasado", aseveró el líder de los Sin Techo, Guilherme Boulos (Partido Socialismo y Libertad, PSOL).

Las candidatos hicieron menciones sueltas a políticas de igualdad dirigidas a las mujeres, la mejora en los sistemas de Educación y Salud, la extrema violencia, pero pasaron casi por encima sobre la corrupción, que tanto ha golpeado al país en los últimos años y salpicado a algunos candidatos como a Alckmin y a Silva.

Alckmin, uno de los más cuestionados durante el debate, prometió acabar con la impunidad de los delitos de guante blanco, mientras que Silva se comprometió a establecer "criterios éticos y técnicos" en su gestión.

En la cita, con pocas dosis de debate entre los candidatos, el ultraderechista Jair Bolsonaro, excapitán del Ejército y nostálgico de la dictadura militar (1964-1985), denunció que la mayoría de los ministros responden a intereses políticos y dijo que el Ministerio de Transportes "es uno de los más corruptos de Brasil".

"Solo hay uno que puede cambiar el destino de Brasil. Ese se llama Jair Bolsonaro", indicó él mismo, quien fue calificado por Boulos como "racista, machista y homofóbico", en base a su largo historial de polémicas declaraciones.

El gran ausente en la noche de este jueves fue el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien lidera los sondeos de opinión con un 30 % y fue impedido por la justicia de participar, pues está preso desde hace cuatro meses para cumplir una condena de 12 años por corrupción y está virtualmente inhabilitado ya que la ley electoral le impide postular a un cargo electivo tras ser condenado en segunda instancia.

No obstante, el candidato por el Partido de los Trabajadores (PT) quiso marcar presencia a través de una carta que divulgó su equipo en redes sociales en la que afirmó que excluirle de los debates electorales es "censura" y "viola" derechos.

En un escenario sin Lula, Bolsonaro encabeza las intenciones de voto con un 17 % de los apoyos. Le siguen la ecologista Marina Silva, con un 13 %, el laborista Ciro Gomes (8 %) y el socialdemócrata Geraldo Alckmin (6 %).

Los otros candidatos, en conjunto, no llegan a sumar un 4 % de intenciones de voto en una lista que incluye Alvaro Dias, del partido Podemos, y Cabo Daciolo (Patriotas), quienes hoy también participaron del debate.

Con un cuadro completamente atomizado, las encuestas arrojan además que hay alrededor de un 50 % de indecisos, quienes a la postre serán decisivos en los comicios de octubre. 

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