Comienza recuento en elecciones presidenciales en Nigeria

Comenzó el recuento en los comicios presidenciales demorados en Nigeria el sábado, después que disparos inauguraron la jornada, en la que el presidente Muhammadu Buhari busca un segundo término en la nación más populosa de África.

La votación, considerada demasiado reñida para dar a conocer un posible resultado, también se vio alterada por largas demoras en diversos centros. Algunos habían cerrado, mientras que en otros continuaba la votación.

Los observadores dijeron que los resultados preliminares se conocerán en dos a cuatro días.

El candidato opositor Atiku Abubakar perdió en su liugar de votación en Yola, una ciudad del norte. Buhari obtuvo 186 votos contra 167 de Abubakar, y ante el anunció una gran multitud prorrumpió en gritos de júbilo.

Las autoridades reconocieron que hubo disparos en la capital del estado de Borno, Maiduguri, poco antes de abrirse las urnas. Dijeron que milicianos de Boko Haram “trataron de infiltrarse” con fuego de artillería, aunque anteriormente habían dicho que los disparos eran suyos, para disuadir a los extremistas.

También se escucharon disparos en partes de Port Harcourt en el sur del país, donde se dijo que la presencia de los islamistas es mayor que en elecciones pasadas.

Buhari, entre los primeros en votar en el país, dijo que se iba a felicitar a sí mismo cuando concluya la elección, desestimando jovialmente preguntas de reporteros sobre si aceptaría una derrota ante su principal rival Atiku Abubakar en una contienda que algunos observadores consideran demasiado apretada para vaticinar.

El presidente, que votó en su ciudad natal de Daura, en el norte, revisó en broma el nombre en la boleta de su esposa.

Buhari dijo que el proceso de votación transcurría sin problemas, pero en otras partes del país algunos funcionarios reportaron preocupaciones por la demora de la apertura de las urnas y una fuerte presencia de seguridad que pudiera intimidar a potenciales votantes.

En el estado sureño de Delta, testigos dijeron que las autoridades electorales seguían distribuyendo materiales de votación.

En un discurso final a la nación el viernes, el Buhari prometió que los más de 72 millones de nigerianos que pueden votar en los comicios podrían acudir en paz a las urnas.

Pero Boko Haram, islamistas en el nordeste y otros agitadores pudieran tener otros planes.

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