Conceden prisión domiciliaria empresario que puso contra las cuerdas a Temer

El Superior Tribunal de Justicia de Brasil le concedió hoy la prisión domiciliaria al empresario Wesley Batista, uno de los dueños del grupo cárnico JBS, que cumplía una orden de prisión preventiva y cuyas denuncias por corrupción llegaron a tener contra las cuerdas al presidente Michel Temer.

El tribunal acató una petición de la defensa y le permitió al empresario abandonar la prisión a cambio de cumplir una serie de medidas cautelares, entre las cuales la casa por cárcel, informaron fuentes oficiales.

El empresario fue arrestado junto con su hermano y socio Joesley Batista en septiembre del año pasado acusados de usar información privilegiada para beneficiarse en el mercado financiero, una operación conocida como "insider trading".

Ambos hermanos estuvieron en 2017 en el centro de un escándalo de corrupción tras unas explosivas declaraciones a las autoridades en las que confesaron haber pagado sobornos a cientos de políticos de todo el arco ideológico, entre ellos al propio presidente de Brasil.

Con base en esos testimonios, la Fiscalía denunció el año pasado en dos ocasiones a Temer por supuesta corrupción, pero el mandatario consiguió librarse de la apertura de sendos juicios penales gracias al apoyo del Congreso, que por imperativo legal le corresponde avalar o no las denuncias contra jefes de Estado en ejercicio del poder.

De acuerdo con la decisión del Supremo, Joesley Batista seguirá preso por tener una segunda orden de arresto contra él.

Joesley Batista fue noticia la semana pasada cuando negó haberle efectuado pagos ilegales a Temer, en una declaración a la Policía Federal, realizada en el marco de una investigación contra el mandatario por supuesto fraude en la publicación de un decreto sobre el sector portuario.

"En relación al decreto de puertos, él (Joesley) negó taxativamente cualquier pago para el presidente Michel Temer", dijo entonces el abogado del empresario, André Callegari.

Según el defensor, el empresario reafirmó "la participación general (del presidente)" en esos otros contextos en el que ocurrieron "algunos pagos", pero aclaró que "nada tienen que ver con el decreto para beneficiar puertos o la concesión de alguna empresa vinculada a JBS".

Los comentarios de Joesley en relación a esas dos pasadas denuncias no tienen ya ningún efecto, pues en ambas ocasiones el Congreso archivó y rechazó los cargos contra Temer, cuyo mandato finaliza el 1 de enero de 2019.

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