Condenan a 43 años de prisión a nicaragüense por triple asesinato en Costa Rica

El nicaragüense Moisés Francisco Sándigo Fernández fue condenado a 43 años de prisión por un triple asesinato cometido en Costa Rica, informó este viernes el Poder Judidial.

La jueza Segundo de Distrito Penal de Juicio de Managua, Adela Cardoza, impuso esa pena contra el nicaragüense por el asesinato del empresario costarricense Geovanny Soto Ruiz y de sus hijos Juan Mauricio Soto Ruiz y Enmanuel Soto Soto.

El triple asesinato ocurrió en febrero de 2013 en San Carlos, Alajuela, Costa Rica.

El condenado, que saldrá de la cárcel hasta el 4 de diciembre del 2048, fue encontrado culpable por los delitos de secuestro simple, robo con violencia y asesinato en concurso real en perjuicio de esa familia.

Por la autoría del delito de secuestro simple, la jueza sancionó a Sándigo a la pena de 6 años, por robo con violencia impuso 7 años, y por el asesinato por cada una de las víctimas lo condenó a 30 años de prisión, para totalizar 43 años.

Sin embargo, "el acusado deberá cumplir efectivamente 30 años de prisión porque la Constitución Política de Nicaragua establece que no se impondrá pena o penas que aisladamente o en conjunto duren más de 30 años", según la sentencia.

La Fiscalía de Costa Rica, a través del sistema videoconferencia, dio seguimiento a este juicio que se inició el 29 de marzo pasado en el Complejo Judicial Central Managua, de acuerdo con la información.

La Fiscalía nicaragüense, con el apoyo del Ministerio Público de Costa Rica, presentó abundantes pruebas y a través de la videoconferencia los criminalistas costarricenses que realizaron las pericias de este caso rindieron su testimonio ante la jueza, explicó el Poder Judicial en una declaración.

Sándigo, quien fue capturado en Nicaragua en diciembre del 2018, en contubernio con otras dos personas, primero secuestró a las tres víctimas y luego pretendió ingresar a bordo de un microbús a un hotel propiedad del empresario costarricense, donde años antes había trabajado, según la acusación.

Minutos después, el acusado y sus cómplices se dirigieron a la casa del empresario fallecido a sustraer bienes.

Varias horas después, los cuerpos del padre y los hijos fueron encontrados con señales de torturas en el pueblo La Fortuna de la provincia costarricense de Alajuela.

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