Ortega invita a enviado especial de la OEA a participar en negociaciones

El Gobierno nicaragüense presidido por el sandinista Daniel Ortega informó este sábado de que ha invitado a Luis Ángel Rosadilla, enviado especial de la Secretaría General de la OEA a Nicaragua, a participar en la mesa de negociaciones que mantiene con una alianza opositora, con el fin de superar la crisis que estalló en abril pasado en este país.

"A solicitud del Gobierno de Nicaragua, el señor Luis Ángel Rosadilla analizará, a partir del 11 de marzo, con los actores que participan en el Encuentro por el Entendimiento y Negociación por la Paz que lleva a cabo el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia la eventual participación de la SG OEA en dicha instancia", anotó la Cancillería nicaragüense en un comunicado conjunto.

La fuente explicó que el 14 de febrero pasado, el Gobierno de Nicaragua sostuvo "importantes conversaciones" con una delegación de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (SG OEA), "a fin de avanzar en la ruta hacia las necesarias reformas electorales en el marco de la Constitución, entre otros temas".

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, designó a Rosadilla como enviado especial de la Secretaría General de la OEA a Nicaragua, agregó.

El Gobierno hizo ese anuncio después que exhortara a la comunidad internacional a suspender toda sanción contra el Estado nicaragüense en el marco de la crisis sociopolítica que estalló en abril pasado y que ha dejado cientos de muertos, de detenidos y miles en el exilio.

El Gobierno sandinista hizo ese llamado un día después de que la Conferencia Episcopal de Nicaragua declinará participar como testigo y acompañante en la mesa de negociaciones.

También luego de que su contraparte en el diálogo, la Alianza Cívica, anunciara que reconsiderará su participación en ese foro tras la decisión del Episcopado de no participar en ese proceso y exigieran al Ejecutivo diera "señales de voluntad política" para continuar con las negociaciones.

Sobre Nicaragua penden más sanciones de EE.UU. con la Ley Magnitsky Nica, y la amenaza de la Unión Europea de otras medidas similares contra Ortega y sus allegados.

Además, el Consejo Permanente de la OEA ha comenzado a aplicar la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, lo que podría culminar con su suspensión del organismo continental.

En un comunicado previo, el Ejecutivo dio a conocer sus cinco puntos de la agenda para ser discutidos en la mesa de negociación, en la que descarta adelantar las elecciones previstas para noviembre de 2021, que es una de las demandas de diversos sectores para superar la crisis.

En su agenda, el Gobierno plantea fortalecer las instituciones electorales en Nicaragua a través de la implementación de las recomendaciones de la misión de acompañamiento electoral de la OEA y propuestas de reformas electorales, que "perfeccionen" procesos electorales, libres, justos y transparentes.

También ofrece justicia y reparación "para seguir consolidando la paz, seguridad y estabilidad en Nicaragua".

Además, la "liberación de los presos en el contexto de hechos delictivos acontecidos a partir de abril de 2018 en contra del Estado de Nicaragua, que aún no han sido juzgados, y los juzgados".

Al respecto, el Gobierno propone revisar cada uno de los expedientes, con el fin de que ningún caso quede en la impunidad.

Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos locales humanitarios elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado.

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